Life Lessons
“¡Si crees que no hago nada por ti, prueba a vivir sin mí!” estalló Carmen, con esa voz aguda que solo sale cuando el café se le ha subido a la cabeza.
¡Me das asco desde la primera noche de bodas! ¡Eres repugnante! ¡Déjame en paz! gritó mi esposo justo en nuestro aniversario. Llevaba semanas buscando
¡Aquí está toda la verdad sobre tu novia! dijo su padre con frialdad, entregándole un pendrive a su hijo. Carlos miraba el reloj cada dos por tres.
“¡Si crees que no hago nada por ti, prueba a vivir sin mí!” estalló su mujer. Aquel atardecer, el silencio en la casa era más pesado que nunca.
¿Crees que no hago nada por ti? ¡Intenta vivir sin mí! estalló la mujer. Aquella noche, el silencio en la casa de Madrid era más pesado que nunca.
Aquí está toda la verdad sobre tu novia dijo el padre con frialdad, tendiéndole un pendrive a su hijo. Javier no dejaba de mirar el reloj.
“¿Tu madre cree que soy su criada?” mi esposa se negó a cumplir los deseos de su suegra Hay momentos en los que la paciencia se agota.
Oye, ¿tu madre cree que soy su criada? mi mujer se negó a cumplir los caprichos de mi suegra Hay momentos en los que la paciencia se acaba, ¿sabes?
Aquí tienes toda la verdad sobre tu prometida dijo el padre con voz seca, alargando un pendrive a su hijo. Javier miraba constantemente su reloj.
¿Crees que no hago nada por ti? ¡Intenta vivir sin mí! estalló la mujer. Aquella noche, el silencio en la casa de Madrid era más pesado que nunca.









