Pagó durante años la manutención de un hijo y después descubrió que no era suyo

Life Lessons

Tío, escucha lo que le ha pasado a Rodrigo y a Lucía, es de no creer. Se casaron sin pensárselo mucho, la verdad, fue de esas decisiones que uno toma por impulso y claro, duraron juntos poco más de tres añitos. Durante ese tiempo nació Claudia, su hija, y poco después se separaron. Rodrigo, como buen padre, empezó a pasarle una cantidad mensual a Lucía para la niña, y todo fue de palabra, sin meterse en líos de abogados ni nada; eso sí, cada mes, puntualmente le hacía la transferencia en euros como habían acordado.

Pero mira, la tranquilidad duró nada. Un día, Rodrigo recibe una carta en el buzón que casi le da un patatús. Resulta que Lucía le pedía en el juzgado que le quitaran la paternidad. ¿Pero esto qué es? Y lo fuerte: la carta llevaba un test de ADN donde se confirmaba que Rodrigo no era el padre biológico de Claudia. Al parecer, el verdadero padre era un tal Javier, que resulta ser con quien Lucía había estado casada legalmente unos años atrás. Imagínate, la tía llevaba dos vidas, con uno y con otro, y mientras tanto Rodrigo soltando pasta durante cinco años.

La verdad, al pobre Rodrigo esto le ha dejado destrozado, es normal, él siempre hizo lo que tocaba. Pero claro, ahora piensa que todo ese dinero que ha estado mandando pues… que lo quiere recuperar. Al fin y al cabo, Claudia no es su hija y, legalmente, la ley aquí en España le ampara. Si tienes pruebas de ADN de que no eres el padre, puedes reclamar que te devuelvan el dinero que has pagado.

Y nada, ahora Rodrigo ha puesto la demanda y está esperando a ver qué decide el juez. Pero, sinceramente, ¿tú qué harías en su lugar? Porque sí, la faena que le han hecho es gorda, pero al final la niña no tiene culpa de nada… ¡Vaya lío!

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