Tío, tienes que ver lo que pasó el otro día en una terraza de Segovia, fue una auténtica monada. Estábamos tranquilamente tomando unas tapas y, de repente, aparece un cervatillo súper pequeño que se acerca sin miedo a nuestro grupo y empieza a mordisquear unas hojas del seto al lado de nuestra mesa. Nos quedamos todos embobados, ¡era para derretirse!
Pero eso no fue todo. A los dos minutos aparece otro cervatillo todavía más atrevido, y, sin cortarse ni un pelo, se lanza directo hacia donde estaba Lucía sí, la del pelo rizado y se pone a lamerle la cara. ¡Te puedes imaginar la cara que puso! Primero un susto y luego unas carcajadas que se oían en toda la plaza.
Parece ser que estos bichillos nacieron hace unas semanas en una finca cerca de El Escorial y su primera actuación pública fue justo ese día mientras hacían una especie de exhibición para los chavales del colegio. Entre aplausos y flashes de móviles, los cervatillos, en vez de asustarse, se vinieron arriba y empezaron a dar saltitos y a pavonearse delante de todos como si fueran estrellas del circo. No te exagero, ¡estaban encantados con el jaleo!
De fondo, estaban los caballos hispano-bretones, y uno de los potrillos que es mezcla de Percherón y Bretón decidió que quería probar también el protagonismo, y se puso a correr haciendo locuras; aquello se convirtió en el caos más divertido, los caballos grandes al principio flipando y los niños de la excursión partiéndose de risa.
El vídeo de ese momentazo se hizo viral enseguida, ya lo han visto más de un millón de personas en Instagram. Y, oye, después de esos minutos de pura ternura, todos salimos de allí con una sonrisa y hablando del día que nos invadieron los cervatillos y el potro travieso en Segovia.
Si te ha gustado esta historia tan entrañable, no dudes en compartirla con tus colegas por WhatsApp y dale a me gusta en nuestra página para ver más momentos así de bonitos.







