Author: Alejandro García
**Diario personal** Hoy ha sido un día revelador. Todo empezó cuando Carlos me gritó desde el salón: «¡Anda, vete a la cocina!». Su tono no era furioso
Al despertarse en mitad de la noche, Lucía sintió un vacío a su lado. Desconcertada, extendió la mano, esperando encontrar el calor familiar de su marido, Esteban.
**Diario personal** Hoy me dijiste que te casaste conmigo porque soy “cómoda”. ¿Y qué? Encogiste los hombros como si no fuera importante. ¿Acaso es malo?
Hace muchos años, en un pequeño pueblo de Castilla, bajo el sol abrasador del verano, ocurrió algo que cambiaría nuestras vidas para siempre.
La señora Delgado volvió a mirar por la ventanilla lateral. El coche avanzaba despacio entre los cláxones de la ciudad, pero dentro reinaba un silencio
Gracia Valeriana, esa niña debe seguir estudiando. ¡Tiene una mente brillante! Un don especial para las lenguas y la literatura. ¿Has leído sus escritos?
La ambulancia llegó en pocos minutos, pero para Ana esos instantes parecieron una eternidad. Entre la conciencia y la inconsciencia, la voz firme y desconocida
¡No me lo puedo creer! ¡Mi mejor amigo resulta ser el padre de Alejandro! ¡Llevo más de cuatro años cuidando a mi hijo sin imaginar que no era mío!
El hombre de traje se detuvo junto al puesto. Su mirada fría, pero controlada, se clavó en el joven alborotador. A su alrededor, la gente contenía la respiración.
**Diario de un Rescate** Vale, chicos, la pesca puede esperar decidió Víctor, cogiendo la red de pesca. Hay que salvar a este pobre animal.









