Querido diario, Hoy he vuelto a pensar en aquella frase que escuché cuando era niña: No es mi madre. Recuerdo cómo mi tía Marta, con su delantal de cuadros
שכח אותי לנצח שכח שאת הייתה אם, קראה בקול מרוחק, בתי אורית, כאילו חיתכה את המילים בחריצי המילה. הכל עבר בריצה של שבעה מיילים. הרגשתי חנופה על שני הצדדים
Dolores entra a casa con una sonrisa, lista para sorprender a su marido. Pero al cruzar el umbral Dolores corre de una habitación a otra, intentando meter
¡Llévatelo donde quieras, haz lo que te dé la gana, ya no aguanto más! rugió el compañero de guardia, mirando su móvil con impaciencia. Yo, de turno esa
סבבה, תני שהאישה שלך תישאר בחוף הכפר של המשפחה, קראה בקול פקודתי של סבתא ריבקה מהמטבח. החברה שלי עם הבת שלה באות. הן מתכננות לשהות שבוע, אולי אפילו יותר.
Querido diario, Hoy he vuelto a la casa del barrio de Lavapiés después de un turno en el restaurante Como en casa de la abuela. Al abrir la puerta del
האםאם שאין לך ילדים, את כבר לא אם, אלא חציאם, כך קראה לי חמותי, והדמעות חבאו את החיוך המר של מאיה. אל תכניסי את הפה קראה לה פתאומית ושורקית שכנההדוחה שלמה
Cena Sergio. Cinco años después del divorcio el buen Sergio volvió a intentar una relación seria. No le faltaba nada: tenía piso en el centro de Madrid
23 de octubre de 2024 Querido diario, Hoy recuerdo cómo todo empezó cuando Víctor tenía apenas tres años. Su madre falleció bajo mis ojos, arrojándolo
Águela, viuda de 42 años del pueblito de Los Alcores, fue juzgada el mismo día que le apareció la barriga bajo la chaqueta. «¡Qué escándalo!









