שיעורים לחיים
Clara y Thomas cruzaron el umbral de la casa
015
Clara y Tomás entraron en la casa, donde la cálida luz de la noche se filtraba por las ventanas amplias, reflejándose en los delicados jarrones expuestos
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Clara y Tomás entraron en la casa
017
Clara y Tomás entraron en la casa, donde la cálida luz de la noche se filtraba por las amplias ventanas, reflejándose en las delicadas piezas de cerámica
שיעורים לחיים
Clara y Tomás entraron en la casa
012
Clara y Tomás entraron en la casa, donde la cálida luz de la noche se filtraba por las ventanas anchas, reflejándose en las delicadas vasijas dispuestas
שיעורים לחיים
La niña en los escalones
023
**Diario de un hombre** Casi no la veo. Entre el bullicio de las reuniones de lunes por la mañana, el taconeo y el zumbido de las llamadas rebotando entre
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La niña en los escalones
037
**Diario de una mañana inesperada** Casi no la veo. Entre el bullicio de las reuniones de lunes, el taconeo acelerado y el zumbido de llamadas que rebotaban
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La niña en los escalones
023
La niña en los escalones Casi no la ve. En el bullicio de las reuniones de lunes por la mañana, entre el taconeo de zapatos y el zumbido de llamadas telefónicas
שיעורים לחיים
Sofía cruza los brazos, apoyándose en el respaldo de la silla
019
Sofía cruzó los brazos, apoyándose en el respaldo de la silla. Sus ojos, de un azul helado, no se apartaban del rostro de Daniel. En él, la arrogancia
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Sofía cruzó los brazos, apoyándose en el respaldo de la silla
057
Sofía cruzó los brazos, apoyándose en el respaldo de la silla. Sus ojos, de un azul frío, no se apartaban del rostro de Daniel. En su expresión, la arrogancia
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Sofía cruzó los brazos, apoyándose en el respaldo de la silla
025
Sofía cruzó los brazos, apoyándose en el respaldo de la silla. Sus ojos, de un azul frío, no se apartaban del rostro de Daniel. En él, la arrogancia habitual
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Marcos estaba en la puerta, pálido como la cera, con la mirada sombría
036
Marcos estaba en la puerta, pálido como la cal, con la mirada oscura, casi amenazadora. Sus manos se aferraban al marco y sus hombros temblaban, no de