¡Anda, tía, escucha lo que me pasó con la abuela María del Carmen! Tenía ochenta años y estaba sentada en una banca del jardín del Hospital Universitario
ביום הקבורה של רחל, יוסף עומד בתור חסר מילים אף דמעה לא נופלת. תראי, אמרתי לך שלא אהבתי אותה, לחשה אלינה, שכנתו, אל עבר אוזן יוסף. שתקי, כבר אין מה לטעום.
Viernes, 21h. Me encuentro en el sillón favorito con una taza de compota mientras la pantalla del televisor me muestra los últimos créditos de una serie de suspense.
¡Escucha, Almudena mamá ha traído una cacerola nueva! Alejandro asomó la cabeza a la cocina y se rascó la nuca. Dice que es de acero inoxidable, alemana
יום שלישי, 12 בנובמבר היום אני מרשמת לעצמי בכתבה מה קרה במגרש המשקיע של השכונה, ולא מה שהייתי חושבת שאכתוב. הקונסיירז’ של הבניין, רחל, חייכה לי מאחורי
הזיכרון של הימים ההם נושא אותי חזרה אל אותה בוקר קיץ בקפר יונה, כשמצאתי שני תינוקות קטנים בגן שלי. חיבקתי אותם כאילו היו שלי, וגידלתי אותם כשלהם, עד שחמישהעשר
Se negó a pagar la operación de su esposa, le reservó una parcela en el cementerio y se marchó a la costa con su amante. En una de las salas de la clínica
Yo recuerdo, como si fuera ayer, los días en que la muerte cerró la puerta de la casa de la sierra de Castilla. En el funeral de Clemencia, su marido
Los niños de María del Carmen son extraños susurró la portera mientras limpiaba la mampara de cristal. Muy calladitos, como ratoncitos. Sólo se miran con
Se niega a pagar la operación de su esposa, le reserva una parcela en el cementerio y se marcha a la costa con su amante. En una de las salas de una cara









