Mi marido mantiene una correspondencia muy animada con una antigua compañera

Life Lessons

Puedo decir con total sinceridad que tengo muchísima suerte de tener a mi marido. Para mí, es casi el hombre perfecto. Pero, lamentablemente, parece que las personas absolutamente perfectas no existen en este mundo. Con el paso del tiempo, he descubierto que mi esposo tiene un pequeño defecto: es demasiado sociable, abierto y encantador. Algunos pensarán que no es algo malo, pero

Álvaro tiene muchas amigas. No es que me oculte sus mensajes ni haya nada extraño en su correspondencia, pero, aún así, no me termina de gustar. Desde hace años mantiene contacto con una antigua compañera de trabajo. Catalina se casó hace tiempo y se fue a vivir al extranjero con su marido, pero nunca ha desaparecido de nuestras vidas. Hasta hoy su nombre sigue resonando en nuestra casa.

Cuando le ocurre algo especial o curioso en el trabajo o durante algún viaje, las primeras en enterarse somos dos: yo y esa vieja amiga suya. Si debe tomar una decisión importante, consulta no solo conmigo, sino también con ella. Álvaro discute todo con Catalina. De vez en cuando, incluso le habla de cuestiones que afectan solo a nuestra pareja. No puedo evitar sentirme incómodo con esta situación.

No me malinterpretéis, es un esposo excelente. En casa compartimos todas las tareas por igual. Además, tiene un buen sueldo. Disfrutamos de tiempo juntos con regularidad: me lleva al cine, al teatro y a restaurantes. Sin embargo, sigo sin comprender por qué necesita mantener esa relación cercana con otra mujer.

Quizá mi reacción parezca absurda, pero me he descubierto sintiendo celos de mi propio marido. Curiosamente, no me pasa con ninguna otra compañera con las que trabaja.

No entiendo qué es lo que le falta. ¿Por qué necesita esa amistad, qué le aporta?

Rate article
Add a comment

one × 3 =