Me hice una prueba de ADN y me arrepentí: Perdí a mi familia tras descubrir la verdad sobre la paternidad de mis hijos

Life Lessons

Me hice un test de ADN y me arrepentí

Tuve que casarme porque, mira tú por dónde, mi novia salió embarazada. Después de la boda, llevé a mi flamante esposa a casa de mis padres, porque en aquellos tiempos no había manera de vivir por nuestra cuenta, ni aunque te tocara la lotería. El tiempo pasó y me convertí en el orgulloso padre de un chaval estupendo. Al poco, decidimos pedir una hipoteca para lanzarnos de cabeza a la vida independiente. Esto es, mudarnos a un piso diminuto y pelear cada mes con el banco.

Tiempo después, mi mujer me suelta que está de nuevo embarazada. Y así llegó al mundo nuestra princesita, Martina. Los niños crecían a la velocidad del rayo. Y, sinceramente, cada año que pasaba, menos se parecían a mí. Es que ni el carácter. Y para colmo, tampoco se parecían a mi mujer. Los dos pelirrojos, piel más blanca que la leche y con pecas vamos, lo más exótico que ha pasado por mi familia, que siempre hemos tirado más al moreno.

Se me cruzó por la cabeza hacerme una prueba de paternidad. Sí, ya sé que no es lo más honorable, pero era mi única manera de quedarme tranquilo. Quería saber a ciencia cierta que estaba criando a mis criaturas y no a los hijos del vecino.

Me hice el test. Dos semanas de espera con los nervios de puntaeso no te lo cuentan cuando firmas los papeles. En cuanto me llamaron, salí pitando al laboratorio. Gracias al cielo, resulté ser el padre. Volví al piso, guardé los papeles en el cajón más profundo, no fuera a ser que mi mujer los encontrase. ¿Y por qué no los tiré directamente? Eso digo yo. Pronto pagué el precio de mi torpeza.

Unos días después, mi esposa me estampó los papeles en la cara. Tremenda bronca. Se enteró hasta el portero. Entiendo perfectamente su cabreo, pero vamos, tampoco era para montar un drama de telenovela. No hubo manera de arreglarlo. No logró perdonarme y aquí me tienes, más solo que la una. Ya han pasado cinco años desde aquello y mi ex ni me deja ver a los niños.

Así es como por pura curiosidad acabé perdiendo lo más valiosomi familia. Espero que algún día mi mujer me perdone si no es mucho pedir.

Rate article
Add a comment

14 + twenty =