Los niños vinieron a visitarnos y me llamaron mala ama de casa.
Recuerdo que, en vísperas de mi cumpleaños, me dispuse a preparar los platos para la celebración. Pedí a mi marido que pelara las verduras y picara las ensaladas, mientras yo me encargaba de dorar la carne y elaborar el resto de los manjares. Me sentía orgullosa, convencida de haber preparado una comida abundante y sabrosa con la que alimentar a mi numerosa familia. Al amanecer de mi cumpleaños, mi esposo y yo fuimos caminando a la pastelería del barrio a comprar un gran pastel, fresco y esponjoso, imaginando la alegría de mis nietos al probarlo.
Los primeros en llegar fueron mi hijo Mateo con su esposa Lucía y su pequeño, al rato apareció mi hija mayor, Carmen, con sus dos hijos, y por último, mi hija mediana, Inés, con su marido y sus peques. Nos acomodamos todos alrededor de la mesa, el ruido de los cubiertos llenaba el salón mientras disfrutaban de la comida. Parecía que nada faltaba, había suficiente para todos. Los niños comieron tanto que hasta acabaron dejando huellas de manos en la pared, y los mayores consiguieron manchar el mantel nuevo que tanto me gustaba. Al servir el té, Carmen, mi hija mayor, soltó entre risas:
Has puesto bien poco en la mesa… Hemos comido, ¿y ahora qué?
Sus palabras me dejaron pensativa. Aunque fue una broma que provocó carcajadas en los demás, a mí me dolió. Es verdad que siempre intento preparar algo para los niños, pero no es fácil cocinar para una familia tan grande. Apenas tengo cazuelas resistentes ni horno grande, y no puedo gastar toda la pensión en una fiesta.
No te preocupes, mujer me susurró mi marido mientras íbamos a por el pastel en la cocina, todo estaba riquísimo, por eso no sobraba nada. La próxima vez, que traigan algo ellos, que son muchos, y aquí solo estamos tú y yo. Además, si quieren repetir tus recetas, que se animen a cocinar, así aprenderán.
Y así, entre recuerdos y risas, aprendí que hay veces en las que lo que más saborea una familia es el tiempo compartido, aunque la mesa no rebose de manjares.







