Author: Javier Martínez
¡Isabelita, hija, ¿es que has dejado de pasar la aspiradora por completo? Ya tengo los ojos llorosos de tanta polvareda. Mira, el polvo parece alfombra
Querido diario, Jamás se me pasó por la cabeza dejar mi pueblo para irme a la ciudad. Me fascinan las dehesas, el río, los campos de girasoles y los robledales
Ponte el abrigo, fuera hace muchísimo frío. Vas a pillar un catarro. Clara acercó a Berta la bufanda de lana, verde botella, la misma que la chica había
Supe que alguien había dejado a ese bebé en la Ventana de la Vida junto al hospital materno-infantil de Madrid. Decidí adoptar a la niña que había sido
16 de enero A veces me sorprendo repasando las cuentas con la misma ansiedad que cuando era joven y buscaba que cada peseta llegara a final de mes.
“¡Calva, despierta!” solía decirme mi marido por las mañanas. El año pasado decidí hacer algo que antes ni se me habría pasado por la cabeza.
Puedo decir con total sinceridad que tengo muchísima suerte de tener a mi marido. Para mí, es casi el hombre perfecto. Pero, lamentablemente, parece que
Tengo 60 años. A estas alturas, no espero ya que amigos o familiares vengan a mi casa. La mayoría de las personas cercanas a mí piensan que soy demasiado
¡Mamá, tu hijo ya es un hombre! Eso fue exactamente lo que le dije a mi suegra cuando, una vez más, le preguntó a su hijo qué tipo de calzoncillos llevaba puestos.
Cuando nuestro hijo se casó, de pronto dejó de visitarnos. Siempre estaba en casa de su suegra, como si un hechizo lo llevara allí. Aquella mujer necesitaba









